sábado, 11 de junio de 2016

Nueva vida
Los niños de la parroquia San Miguel
Recibieron su primera comunión

Recibir  a Dios por primera vez de manera formal es un acto muy significativo para la comunidad católica y más aún en la ciudad de Arequipa caracterizada por su fe en el creador, para los niños de la parroquia San Miguel Arcángel fue un día que marcara su infancia, por la emotividad en que recibían cada uno el agua bendita, estando formalmente aceptados en la comunidad de Cristo, y más aún la tan esperada ansia por comulgar, que es una de las atracciones principales para los menores en esta sagrada ceremonia

Domingo 29 de Mayo, como dice la historia cristiana, el sétimo día de la semana es para ofrecerla a Dios, y mejor aún si es que un grupo de pequeños fieles empiezan a escribir su historia en la iglesia católica. Los primeros rayos solares del día, la cita está pactada para las 10 horas, los niños en sus respectivas casas se levantan muy temprano entusiasmados por el evento, para Leonardo un niño alegre y muy centrado a lo largo de su preparación, se encarga de despertar a sus padres muy temprano para que se alisten y no haya ningún percance.

Toma el desayuno de manera apresurada, está a una hora y media de comenzar la misa, se mueve de un lado a otro por su casa, preguntando a qué hora saldrán a la iglesia, mientras apura a sus hermanos que con una pereza única de levantarse un domingo temprano se contagian lentamente del espíritu alegre de su hermano. Leonardo coge todas sus cosas principales para el evento, su libro, vela, corbata michi y un rosario que encontró en el cajón de su madre, que probablemente no usara, pero mientras más cosas religiosas tenga, más cerca se sentirá de Dios, o es lo que tiene en mente en su cabecita

La familia sube al carro y emprende el recorrido a la iglesia más conocida de la zona, se va acercando al lugar se ve muy aglomerado de gente, especialmente familias enteras que quieren ser parte de esta consagración, no faltan los vendedores ambulantes, que siempre sacan ventajas en estas ceremonias para sacar un extra para ellos, vendiendo comida, panes, rosarios, biblias. Los niños entran a la iglesia, con una gran sonrisa que uno solo puede expresar cuando le sucede algo único y positivo, se sientan en las bancas de primera filas a lado de sus padrinos que llegaron antes que ellos, con un gran traje de gala especial para la ocasión.

El padre empieza a entrar a la iglesia con una gran túnica blanca tan blanca como el algodón, escoltado por sus dos jóvenes monaguillos, quienes se sienten tan importantes como el sacerdote por su manera de caminar, el padre hace una reverencia pidiendo al público que se pare, y empieza a recordar el motivo de esta gran celebración en nombre de Cristo Jesús, empieza a nombrar el nombre de cada uno de los niños que serán consagrados y seguidamente empieza con el sermón que es rutinario en todas las misas dominicales, que precisamente no es de la atracción principal del público presente.

Llega el momento esperado, la elección de niño por niño para recibir a Cristo mediante la purificación del agua bendita y la ostia, los niños se acercan con expresiones nerviosas y  seguras a la vez, es difícil de explicarlo, pero a la vez es tan fácil de reconocer todo el esfuerzo  por el que pasaron para obtener este logro tan importante, no solo para ellos si no para la familia y la iglesia católica, algunos no saben cómo recibir la ostia, parecen masticarla, seguramente esperando que salga algún sabor especial de ellas, o poniendo caras extrañas por el sabor ligero a vino, otros más mesurados empiezan a rezar, nunca faltan los padres que empiezan a llorar de alegría por ver como sus hijos van creciendo lentamente en esta vida, tomando fotos de todos los ángulos para el álbum.

La ceremonia finaliza entre aplausos y rezos, y no es para menos, nuestra comunidad católica ha reclutado satisfactoriamente a nuevos soldados del señor, que seguramente seguirán el camino correcto en esta vida, tan lleno de vicisitudes y obstáculos que querrán  alejarte de la comunicación con Dios, recibir la primera comunión no es un acto de todos los días y si no que lo digan estos niños que transmiten un mensaje que hay futuro con valores, por qué ser creyente de una religión no te asegura ser una persona perfecta precisamente, pero sin lugar a duda si te acerca a hacer las cosas correctas.

                              Niños se emocionaron al recibir la consagración

   Se prepararon por más de 6 meses, cada sábado por la tarde, evento fue un éxito


Fuentes:

Leonardo Paxi CONSAGRADO

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