Nueva vida
Los niños de la
parroquia San Miguel
Recibieron su primera
comunión
Recibir a Dios por primera vez de
manera formal es un acto muy significativo para la comunidad católica y más aún
en la ciudad de Arequipa caracterizada por su fe en el creador, para los niños
de la parroquia San Miguel Arcángel fue un día que marcara su infancia, por la
emotividad en que recibían cada uno el agua bendita, estando formalmente
aceptados en la comunidad de Cristo, y más aún la tan esperada ansia por comulgar,
que es una de las atracciones principales para los menores en esta sagrada
ceremonia
Domingo 29 de Mayo, como dice la historia cristiana, el sétimo día de la
semana es para ofrecerla a Dios, y mejor aún si es que un grupo de pequeños
fieles empiezan a escribir su historia en la iglesia católica. Los primeros
rayos solares del día, la cita está pactada para las 10 horas, los niños en sus
respectivas casas se levantan muy temprano entusiasmados por el evento, para
Leonardo un niño alegre y muy centrado a lo largo de su preparación, se encarga
de despertar a sus padres muy temprano para que se alisten y no haya ningún
percance.
Toma el desayuno de manera apresurada, está a una hora y media de comenzar
la misa, se mueve de un lado a otro por su casa, preguntando a qué hora saldrán
a la iglesia, mientras apura a sus hermanos que con una pereza única de
levantarse un domingo temprano se contagian lentamente del espíritu alegre de
su hermano. Leonardo coge todas sus cosas principales para el evento, su libro,
vela, corbata michi y un rosario que encontró en el cajón de su madre, que
probablemente no usara, pero mientras más cosas religiosas tenga, más cerca se
sentirá de Dios, o es lo que tiene en mente en su cabecita
La familia sube al carro y emprende el recorrido a la iglesia más conocida
de la zona, se va acercando al lugar se ve muy aglomerado de gente,
especialmente familias enteras que quieren ser parte de esta consagración, no
faltan los vendedores ambulantes, que siempre sacan ventajas en estas
ceremonias para sacar un extra para ellos, vendiendo comida, panes, rosarios,
biblias. Los niños entran a la iglesia, con una gran sonrisa que uno solo puede
expresar cuando le sucede algo único y positivo, se sientan en las bancas de
primera filas a lado de sus padrinos que llegaron antes que ellos, con un gran
traje de gala especial para la ocasión.
El padre empieza a entrar a la iglesia con una gran túnica blanca tan
blanca como el algodón, escoltado por sus dos jóvenes monaguillos, quienes se
sienten tan importantes como el sacerdote por su manera de caminar, el padre
hace una reverencia pidiendo al público que se pare, y empieza a recordar el
motivo de esta gran celebración en nombre de Cristo Jesús, empieza a nombrar el
nombre de cada uno de los niños que serán consagrados y seguidamente empieza
con el sermón que es rutinario en todas las misas dominicales, que precisamente
no es de la atracción principal del público presente.
Llega el momento esperado, la elección de niño por niño para recibir a
Cristo mediante la purificación del agua bendita y la ostia, los niños se
acercan con expresiones nerviosas y
seguras a la vez, es difícil de explicarlo, pero a la vez es tan fácil
de reconocer todo el esfuerzo por el que
pasaron para obtener este logro tan importante, no solo para ellos si no para
la familia y la iglesia católica, algunos no saben cómo recibir la ostia,
parecen masticarla, seguramente esperando que salga algún sabor especial de
ellas, o poniendo caras extrañas por el sabor ligero a vino, otros más
mesurados empiezan a rezar, nunca faltan los padres que empiezan a llorar de
alegría por ver como sus hijos van creciendo lentamente en esta vida, tomando
fotos de todos los ángulos para el álbum.
La ceremonia finaliza entre aplausos y rezos, y no es para menos, nuestra
comunidad católica ha reclutado satisfactoriamente a nuevos soldados del señor,
que seguramente seguirán el camino correcto en esta vida, tan lleno de
vicisitudes y obstáculos que querrán
alejarte de la comunicación con Dios, recibir la primera comunión no es
un acto de todos los días y si no que lo digan estos niños que transmiten un
mensaje que hay futuro con valores, por qué ser creyente de una religión no te
asegura ser una persona perfecta precisamente, pero sin lugar a duda si te
acerca a hacer las cosas correctas.
Niños se emocionaron al recibir la consagración
Se prepararon por más
de 6 meses, cada sábado por la tarde, evento fue un éxito
Fuentes:
Leonardo Paxi CONSAGRADO

No hay comentarios:
Publicar un comentario