sábado, 11 de junio de 2016

Tardes de soledad
Las largas horas tardías de infancia en compañía
De una pelota de peluche

De niño una de las cosas a las que más tienes miedo es la soledad y a pesar que te acostumbras mientras vas creciendo, tienes que buscar alternativas para sentirte seguro, algunas lo hacen con objetos como en mi caso. Eduardo tenía como peluche a una pelota de felpa, que lo acompañaba cada vez que el reloj marcaba las 14 horas, el niño regresaba del colegio  y la veía encima de la cama, como si fuese alguien más que está a la espera de su amigo, juntos pasaban esas tardes de melancolía, en la que sus padres no estaban por motivos de trabajo, llegando a altas horas de la noche, o eso es lo que creía el niño para su edad.

La campana de la salida tocaba estruendosamente, los niños de primaria del colegio “Padre Francois Delatte”, salían corriendo como era costumbre de la infancia, Eduardo con 6 años era uno de los primeros en llegar a su movilidad y ponerse a jugar con sus compañeros de diferentes secciones y grados del automóvil que lo transportaría a su casa, el trayecto era ameno bulla por aquí y por allá, hasta que el carro frenaba en seco, estaba ya en casa, bajaba de la movilidad, mientras se despedía de sus compañeros, buscaba su llave para abrir la puerta, era marca Yale con dientes filudos, ya que en ocasiones le gustaba cortar la bolsa de pan con eso, porque no podía desamarrarla.

Giraba la llave a la izquierda generalmente y le echaba llave a la puerta en vez de abrirla, una desventaja de zurdos cuando son niños, al fin la lograba abrir la puerta metálica negra, ingresaba a su casa, dejaba todos los días su mochila azul encima del sillón, a pesar  que su madre le llamaba la atención las pocas veces que el la veía en casa de tarde, pero ese día no era raro, así que no había nadie en casa, podía dirigirse a la cocina para ver que había dejado su madre de comer, destapaba el táper,  envuelto en una pequeña manta de “toy story” alado una nota escrita por ella diciendo que haga mi tarea antes de prender la tele y que me quería mucho; cosa que no hacía, por que buscaba el control del televisor, se sentaba en el sillón y disfrutaba su almuerzo, así empezaba la tarde.

Comía sus alimentos raudamente, era un niño con buen apetito, eso si no lavaba sus servicios usados, a la justa limpiaba los arroces caídos, se dirigía a su cuarto, tenía que cambiarse  su uniforme, que aburrido, ahí se encontraba la pelota de felpa se echaba encima de ella y empezaba a ver el techo durante varios minutos, imaginándose tantas historias en su cabeza, se incomodaba, sacaba la pelota de su cabeza y empezaba a jugar tirándola contra el techo, evitando que le caiga a la cara porque le hacía cosquillas con sus pelusas o tela que seria, retomaba la noción del tiempo y se cambiaba de ropa, tenía que hacer sus tareas, pero eran aburridas así que decidía dejarlas para después, eran casi las 5, hora punta en el parque para salir a jugar, tomaba su llave, pateaba por última vez la pelota a cualquier lado y gritaba gol!!, sabiendo que ella la esperaría de regreso. Abría la puerta, esta vez sí le echaba llave correctamente y se iba corriendo al parque que quedaba a dos cuadras de su casa.

Al llegar al parque encontraba varios niños, algunos conocidos otros no, no era un niño tímido se acoplaba a lo que jugaban, la época de oro  en que los niños no dependían de la tecnología para ser felices, bueno existía el “play station 1” que le encantaba, pero no era tan obsesivo como ahora lo son varios infantes, seguramente de la última generación que pudo disfrutar de la sociabilidad sin tecnologías. Se iba oscureciendo, era hora de regresar a casa, caminaba a un paso apurado viendo a los perros en los techos como ladraban por gestos que hacia el niño para molestarlos.

Llegaba de nuevo a su casa, era la parte más fea de la tarde ya casi toda la casa oscura, otra vez había olvidado dejar las luces prendidas, que quedaba al otro extremo de la sala, entraba lentamente vigilando que alguien no aparezca de la nada, todo estaría tranquilo si hubiera dejado la luz prendida se recriminaba en su mente mientras caminaba sigilosamente, por fin llegaba, prendía las luces de la sala y el comedor, la casa e veía tan grande y fría, apuesto que si gritara se escucharía todo el eco decía, recogía la mochila del sillón y la llevaba a su cuarto, es hora de hacer la tarea, son las 18:30 hay que apurarse, el niño se dirigía  a su escritorio, se sentaba en su silla de madera, era muy incómoda, así que se sentaba sobre la pelota de felpa, era multiusos esa magnífica  pelota, que si bien recuerda le había regalado su padrino de bautizo unas de las pocas veces que lo había visto en su vida, pero recuerda sus palabras “ te acompañará mucho”.

Terminaba las tareas, era hora de cenar , se preparaba leche con cocoa en la cocina, mientras sintonizaba una novela que ni entendía, solo quería un poco de bulla que hiciera parecer que estaba con alguien, pienso que cualquiera haría lo mismo estando solo, el reloj marcaba las 20 horas, estaba acostumbrada a irse a la cama temprano en comparación de varios niños que se jactaban de dormir tarde, como si fuera gran cosa, entraba al baño a lavarse los dientes con la pasta que picaba mucho, así que se echaba poquito para no llorar, ya en pijamas agarraba  la pelota puesta en la silla y se metía a su cama abrazándola, se cubría toda la cabeza y cerraba los ojos, sabía que mama vendría en una hora a darme las buenas noches y yo la recibiría sonámbulo y caería sobre mi pelota de peluche que también servía como almohada.

                   Nunca necesitó de un arreglo porque era de calidad


           Los recuerdos siempre perduraran a través de la infancia del niño, hoy joven


Fuentes:
Herminia Huayhua Flores MADRE DEL NIÑO
Nueva vida
Los niños de la parroquia San Miguel
Recibieron su primera comunión

Recibir  a Dios por primera vez de manera formal es un acto muy significativo para la comunidad católica y más aún en la ciudad de Arequipa caracterizada por su fe en el creador, para los niños de la parroquia San Miguel Arcángel fue un día que marcara su infancia, por la emotividad en que recibían cada uno el agua bendita, estando formalmente aceptados en la comunidad de Cristo, y más aún la tan esperada ansia por comulgar, que es una de las atracciones principales para los menores en esta sagrada ceremonia

Domingo 29 de Mayo, como dice la historia cristiana, el sétimo día de la semana es para ofrecerla a Dios, y mejor aún si es que un grupo de pequeños fieles empiezan a escribir su historia en la iglesia católica. Los primeros rayos solares del día, la cita está pactada para las 10 horas, los niños en sus respectivas casas se levantan muy temprano entusiasmados por el evento, para Leonardo un niño alegre y muy centrado a lo largo de su preparación, se encarga de despertar a sus padres muy temprano para que se alisten y no haya ningún percance.

Toma el desayuno de manera apresurada, está a una hora y media de comenzar la misa, se mueve de un lado a otro por su casa, preguntando a qué hora saldrán a la iglesia, mientras apura a sus hermanos que con una pereza única de levantarse un domingo temprano se contagian lentamente del espíritu alegre de su hermano. Leonardo coge todas sus cosas principales para el evento, su libro, vela, corbata michi y un rosario que encontró en el cajón de su madre, que probablemente no usara, pero mientras más cosas religiosas tenga, más cerca se sentirá de Dios, o es lo que tiene en mente en su cabecita

La familia sube al carro y emprende el recorrido a la iglesia más conocida de la zona, se va acercando al lugar se ve muy aglomerado de gente, especialmente familias enteras que quieren ser parte de esta consagración, no faltan los vendedores ambulantes, que siempre sacan ventajas en estas ceremonias para sacar un extra para ellos, vendiendo comida, panes, rosarios, biblias. Los niños entran a la iglesia, con una gran sonrisa que uno solo puede expresar cuando le sucede algo único y positivo, se sientan en las bancas de primera filas a lado de sus padrinos que llegaron antes que ellos, con un gran traje de gala especial para la ocasión.

El padre empieza a entrar a la iglesia con una gran túnica blanca tan blanca como el algodón, escoltado por sus dos jóvenes monaguillos, quienes se sienten tan importantes como el sacerdote por su manera de caminar, el padre hace una reverencia pidiendo al público que se pare, y empieza a recordar el motivo de esta gran celebración en nombre de Cristo Jesús, empieza a nombrar el nombre de cada uno de los niños que serán consagrados y seguidamente empieza con el sermón que es rutinario en todas las misas dominicales, que precisamente no es de la atracción principal del público presente.

Llega el momento esperado, la elección de niño por niño para recibir a Cristo mediante la purificación del agua bendita y la ostia, los niños se acercan con expresiones nerviosas y  seguras a la vez, es difícil de explicarlo, pero a la vez es tan fácil de reconocer todo el esfuerzo  por el que pasaron para obtener este logro tan importante, no solo para ellos si no para la familia y la iglesia católica, algunos no saben cómo recibir la ostia, parecen masticarla, seguramente esperando que salga algún sabor especial de ellas, o poniendo caras extrañas por el sabor ligero a vino, otros más mesurados empiezan a rezar, nunca faltan los padres que empiezan a llorar de alegría por ver como sus hijos van creciendo lentamente en esta vida, tomando fotos de todos los ángulos para el álbum.

La ceremonia finaliza entre aplausos y rezos, y no es para menos, nuestra comunidad católica ha reclutado satisfactoriamente a nuevos soldados del señor, que seguramente seguirán el camino correcto en esta vida, tan lleno de vicisitudes y obstáculos que querrán  alejarte de la comunicación con Dios, recibir la primera comunión no es un acto de todos los días y si no que lo digan estos niños que transmiten un mensaje que hay futuro con valores, por qué ser creyente de una religión no te asegura ser una persona perfecta precisamente, pero sin lugar a duda si te acerca a hacer las cosas correctas.

                              Niños se emocionaron al recibir la consagración

   Se prepararon por más de 6 meses, cada sábado por la tarde, evento fue un éxito


Fuentes:

Leonardo Paxi CONSAGRADO
Largos caminos
Se inauguró la pista en la avenida Recodo en
Socabaya  ante un gran vecindario lleno de algarabía 

La espera de una población por la construcción de una pista en disputa hace unos 10 años atrás por dos distritos, llego a su fin la semana pasada. Los vecinos del sector ubicado en avenida Recodo en el sector La Campiña, no encontraban la forma de agradecer las gestiones a las autoridades de los distritos de José Luis Bustamante y Rivero y Socabaya, quienes en gestiones anteriores tuvieron problemas continuos de litigio por esa zona, para saber a dónde pertenecía realmente, dejando desamparados a los vecinos para caminar entre el polvo y las piedras, mas esto se acabó.

El primer sábado del mes de Junio se inauguró un nuevo pavimento en un sector que lucía opaco, por los constantes vientos que se generan en ese lugar por ser de forma descendente al golfo, lugar de distracción para practicar el golf, deporte de las comunidades evangelistas y extranjeras de la ciudad, pero no estamos para hablar del golfo era momento de los vecinos de la Campiña que se reunían con más aglomeración, mientras iban cayendo las primeras horas del día, niños de un lado a otro, correteando por las calles sin necesidad de mancharse los pies con el polvo.

Las autoridades llegaban uno a uno para la inauguración de la “última piedra”, como se denominó el último paso de la nueva pista, la comida también estaba lista, como siempre los curiosos queriendo obtener algún plato gratis, ya que pasaban por allí. El estrado estaba armado para dar las primeras palabras por parte del alcalde de Socabaya, quien había tomado las riendas de este proyecto tan esperado hace más de una década, el día iba avanzando, la sombra se iba cada vez más, dando a conocer el acercamiento del medio día, esto no evitaba que alguien se moviera de sus lugares, llamaban a sus familiares para que traigan una sombrilla o una casaca para taparse, el toldo no era suficiente, pero no era impedimento para las personas orgullosas, por el mejoramiento de su zona.

Llego el alcalde se escuchó a lo lejos, una camioneta negra se estacionaba a lado de una casa con fachada media rustica, era el alcalde, que venía con un ropa tradicional de un sábado, jean, camisa y un sombrero arequipeño típico del distrito, los aplausos no se hicieron esperar, después de saludar a algunos vecinos y al presidente del vecindario se acercó al estrado y emitió unas palabras de aliento por la perseverancia de la gente por luchar por una pista que debió hacerse hace muchos años atrás y la burocracia de dos distritos, la hacían lejana cada año , con este discurso tomo el champagne y la golpeo contra la nueva pista, era oficial, por fin un sueño de tantos años se cumplían para los vecinos del Recodo.
                                    Alcalde dio la inauguración de la pista

             Reafirmó  que es un proyecto que se realizó gracias al trabajo grupal

Seguidamente venían las fotos protocolares en que todos querían aparecer, las risas, los gritos de un lado a otro, apurando a las señoras de la comida, para que sirvieran lo antes posible a las autoridades que parecían sentirse cómoda, ante el cariño de la gente, en si era un hecho de reciprocidad por las personas que lo respaldaron en su voto, ya que el alcalde había sido recién electo después de 3 procesos fallidos, ahora era su momento y lo último que debía hacer era mostrarse soberbio ante quienes lo respaldaron.

Marcaban ya las 2 de la tarde, la orquesta contratada seguía cantando con gran estruendo para que toda la Campiña se enteraba que un grupo de gente celebraba lo que para otros era un simple pavimento, a ritmo de cumbia y salsa pasaban algunos carros sintiendo la delicadeza de a brea mezclada con arena y cascajo, sin duda lo mejor que puedan  pedir unas llantas de auto en su recorrido día a día, las horas ya estaban pasadas, el alcalde muy amablemente se retiraba junto a su familia, pasando en su camioneta por la nueva pista tocando el claxon, una vez más la gente aplaudía a rabiar el evento acababa, la orquesta también se retiraba dando las gracias y felicitando a la gente.

Ya de tarde mientras el ocaso cubría cada casa, los vecinos veían desde sus techos como circulaban los carros en ambos sentidos, era muy concurrido como si siempre hubiera existido una autopista ahí, otros caminaban por la vereda junto a sus hijos que eran lo más alegres, lo único cierto era que nadie quería que acabase el día, todos sabían que la mañana siguiente la pista no desaparecería, pero haber vivido esa satisfacción personal y grupal de haber cumplido ese objetivo después de tanto papeleo, nadie quería que pase tan pronto, así caía la noche y uno a uno iba entrando a sus casas con la frente en alto pensando que la perseverancia tenía sus recompensas


Fuente:
Oscar Rios PRESIDENTE DE VECINDARIO

Roxana Perez TESORERA
Final de infarto
El último encuentro de la copa inter-barrio
en Ciudad Mi Trabajo dio ganador a sport Cerrito

El deporte es vida, el deporte es salud es una frase muy conocida que se repite entre la gente que promueve los eventos deportivos, y mejor aún si está al alcance de todos, como fue el campeonato relámpago “ciudad mi trabajo”, localizado en el distrito de Socabaya, donde participaron 10 equipos de la zona, dándole color a un Domingo que a pesar de haber empezado a las 8 de la mañana, estar medio nublado, con un aire frio por la que atraviesa el clima de la ciudad, sin embargo sus corazones calientes se dejaron sentir en cada partido que se disputó.

La loza deportiva “Simon Bolivar”, fue el centro de atención del barrio, una típica loza de cemento que tuvo sus mejoramientos el año pasado, por su antigüedad, se podría denominar como un lugar mítico, ya que fue la primera loza deportiva de ciudad mi trabajo, construida en los años 90`, cuando los vecinos más antiguos realizaban grandes jornadas futbolísticas y no faltaba la jarana, reuniendo a todos sin excepción, era típico de la época después de la misa, tocando de fondo la música criolla para amenizar el ambiente 

Los 10 equipos se presentaron a la hora puntual, vestido con sus respectivos uniformes, que resaltaban el evento, casi todos eran conocidos entre ellos los jóvenes que se reunían por las tardes un rato para jugar una simple “pichanga”, hoy defenderían  su cuadra con los dientes si fuese posible. Los padrinos de cada equipo los iba presentando ante el público que gritaba eufóricamente por cada uno de sus equipos, así fueron realizándose cada cotejo sin interrupción llegando a la gran final, que como todo campeonato interno, tendría sus “condimentos” aparte.

Lo finalistas, el juventud socabaya versus sport cerrito, cada uno habían clasificado de manera apretada, por lo que no se veía un ganador claro, lo que lo hacía más interesante hacia el público, que a promediar las 15y30 PM, habían ido almorzar a sus domicilios para regresar y ver exclusivamente la gran final, el partido fue intenso de principio a fin, los jugadores iban a la pelota en cada jugada con fuerza, como si estuvieran jugando el partid de su vida, fue ahí cuando el delantero más pequeño del sport cerrito se las ingenió para ganar en un cabezazo al defensa de juventud Socabaya, que le llevaba como dos cabezas de ventaja, cual David a Goliat, marcando el único gol del partido faltando 4 minutos y desatando los gritos de la cuadra número 7 de la que provenía su equipo.

El partido se calentó después de esa jugada, los jugadores de juventud empezaron a meter la pierna más fuerte, típico de los equipos que pierden y están con la sangre en la cabeza. Se armó una trifulca hasta en dos ocasiones, el sport cerrito también hacia su trabajo para llegar a este lio, tocaba la pelota con jugadas innecesarias, a su vez se escuchaba el ole de las graderías, lo cual molestaba más a sus contrincantes, quienes se olvidaron que jugaban contra sus vecinos y agredieron con una patada en la rodilla al portero Díaz del Cerrito, ahí el árbitro con criterio dio por terminado el partido.

Los jugadores de Cerrito comenzaron a correr de alegría por toda la cancha abrazándose, dando arengas, buscando a sus familiares cual final de torneo que vemos por televisión, también estaba el otro equipo lamentándose y buscando reprochar al equipo ganador por algunas jugadas, cosas cotidianas que solo pasan en campeonatos de barrio, al final todos se dieron un apretón de manos reconociendo que era solo un partido, y que no había que ahondar más en el problema, mientras el regidor del distrito que había sido invitado traía las medallas a los campeones.

Así terminaba una jornada llena de futbol y emociones, típicas de antaño, siendo el motivo principal del campeonato rememorar al pasado, las familias se iban lentamente de la loza deportiva dejándola totalmente sola, los postes de luz de las calles empezaban a iluminarse, mientras el guardián del parque retiraba a las últimas personas infaltables que ya habían comprado sus cervezas para seguir disfrutando del día, el cuidador con un gesto negativo con el dedo les refutaba mañana es Lunes!, provocando la risa de los pocos que quedaban; al fin y al cabo estos son torneos de barrio. 

                                                Sport cerrito campeón 2016
   
                    Las familias también se dieron citas para las fotos de celebración


Fuentes:
Juan Becerra JUGADOR
Marcos Luna VIGILANTE DE PARQUE
100 años de Pasión
En el centenario del club FBC Melgar, se coronó
Campeón ante un gran marco arequipeño

Ser hincha de un equipo de futbol es una sensación  que solo los amantes de este deporte podrán entender  y más aún si es de tu ciudad, soy  seguidor del Melgar desde que tengo uso de razón y pude sentir la alegría de todo un pueblo y afición ajeno a ganar títulos constantemente a pesar de ser un club con gran historia. Pero este año sería diferente se sentía esa mística desde el primer partido de presentación del año 2015, y así lo fue hasta el último partido, el más importante, el del título del campeonato, poco importó gastar hasta 3 veces el valor de la entrada por la mafia de los revendedores, melgar lo valía todo.

Amanecía en la ciudad de Arequipa no era un día cualquiera, 16 de Diciembre del año 2015, año del cumpleaños número 100 del club más representativo de la ciudad, el FBC Melgar, toda una ciudad estaba expectante del partido que rivalizaría contra Sporting Cristal de Lima, el positivismo estaba de nuestro lado habíamos empatado 2 a 2 en el partido de ida, las calles se sentía ese aroma a final de futbol, tensos, ansiosos por que sea 3:30 PM, solo quedaba esperar la hora de la fiesta, me levanté tarde a las 9 de la mañana quería esperar lo menos posible para el partido, lo curioso era que no tenía entrada, los movimientos de los revendedores evitaron que mucha gente se quedase sin boleto.

Las llamadas a mis amigos eran constantes para saber si tenían alguna entrada para vender, no tenía hambre, solo quería una bendita entrada, me cambie me puse mi camiseta del centenario para tener suerte desde el primer minuto del día, escuche en la radio que vendían entradas para occidente en el estadio la Tomilla; Dios! Vivo en Socabaya, “el otro lado del mundo”, saqué mi billetera y me dirigí al estadio, eran las 11y30 AM, escuchaba en las radios de las diferentes casas sintonizar puras emisoras arequipeñas como nunca.

Llegue a la avenida independencia, había una gran congestión, decenas de carros parecían hormigas, porque miraba hacia adelante y se veían más carros, me baje y empecé a correr como loco a la independencia ya se veía un número considerable de personas, era increíble faltaban más de 3 horas para empezar el partido, llegue a la avenida principal antes de llegar al estadio, como siempre se escuchaba a los revendedores gritando o graznando como cuervos para obtener la atención de la gente para vender sus entradas, busqué a alguien conocido para ver si tenían entradas, prefería pagarle a algún conocido que a un revendedor, no encontré a nadie en primera instancia, me acerqué a un adolescente para preguntar el precio, 60 respondió, en ese momento pensé en quitarle la entrada e irme porque estaba distante de la gente ,por sacar provecho de los verdaderos hinchas, no caería en esa situación, le compre la entrada 3 veces más de su precio normal

Entre al estadio, mi corazón palpitaba fuerte y me empezaba a poner nervioso cada grada que subía, por fin estaba dentro, no importaba todo lo que había pasado antes solo quedaba disfrutar cada segundo hasta que empezara el cotejo, llegue a la parte superior de la parte sur del estadio, se veía tan majestuoso nunca me puse a ver detenidamente lo grande que era el estadio de la UNSA y lo tan pequeño que se veía una persona en un lugar con capacidad de 45000 almas, el cielo estaba tan azul, las nubes despejadas, la gente impaciente, era perfecto, era una final.

Me senté en la parte central, me encontré con dos amigos, la barra aún no había llegado pero estadio estaba ocupado casi en un 60%, aún faltaban 2 horas, que lento era todo, había olvidado llevar mi gorro con el apuro, sentí recién el abrazador calor del sol arequipeño a la una de la tarde, así terminé hablando con mis amigos todo el rato, de como tenía que hacer el equipo para campeonar,  quien debía jugar o como llegarían ambos equipos, pidiéndole a los santos que el técnico Reynoso no hiciera alguna locura de poner un jugador con pocos partidos en todo el año, o bajo nivel, que nos había tenido acostumbrados en todo el año jugando con nuestros sentimientos

 Israel Zúñiga levantó trofeo el 2015













El equipo mistiano sumo segundo título y clasificó como Peru1 a la copa libertadores 2016

El momento había llegado, los equipos salían del campo, la afición coreaba Arequipa una y otra vez, haciendo sentir su localía por el equipo rojinegro, se sentía la alegría y la impaciencia al mismo tiempo, el partido empezó, fue una batalla dura golpe a golpe marcaba el minuto 87 falta 3 minutos para acabar, todos esperaban los penales, no podía creer que estábamos dejando pasar la oportunidad en el tiempo reglamentario, la gente empezaba a imaginar una posible derrota con los nervios, y fue cuando el centro delantero, logro cabecear tras un rebote del equipo de cristal y entro al arco, fue mágico, vi desde mi posición como entraba la pelota lentamente, como el portero no llegaba a manotear el esférico, un gol lleno de alegría y sufrimiento por haber esperado 22 años de mi vida este momento, no pude evitar dejar caer una lagrima sobre mi mejilla, que la limpie rápidamente por que era hora de reír y celebrar, más que llorar, con toda una ciudad que lo merecía hace años, porque no en vano hay un equipo de futbol al pie de un volcán.

fuentes:
Walther Astoquilca FOTO