100 años de Pasión
En el centenario del
club FBC Melgar, se coronó
Campeón ante un gran
marco arequipeño
Ser hincha de un equipo de futbol es una sensación que solo los amantes de este deporte podrán
entender y más aún si es de tu ciudad,
soy seguidor del Melgar desde que tengo
uso de razón y pude sentir la alegría de todo un pueblo y afición ajeno a ganar
títulos constantemente a pesar de ser un club con gran historia. Pero este año
sería diferente se sentía esa mística desde el primer partido de presentación
del año 2015, y así lo fue hasta el último partido, el más importante, el del
título del campeonato, poco importó gastar hasta 3 veces el valor de la entrada
por la mafia de los revendedores, melgar lo valía todo.
Amanecía en la ciudad de Arequipa no era un día cualquiera, 16 de Diciembre
del año 2015, año del cumpleaños número 100 del club más representativo de la
ciudad, el FBC Melgar, toda una ciudad estaba expectante del partido que
rivalizaría contra Sporting Cristal de Lima, el positivismo estaba de nuestro
lado habíamos empatado 2 a 2 en el partido de ida, las calles se sentía ese
aroma a final de futbol, tensos, ansiosos por que sea 3:30 PM, solo quedaba
esperar la hora de la fiesta, me levanté tarde a las 9 de la mañana quería
esperar lo menos posible para el partido, lo curioso era que no tenía entrada,
los movimientos de los revendedores evitaron que mucha gente se quedase sin
boleto.
Las llamadas a mis amigos eran constantes para saber si tenían alguna
entrada para vender, no tenía hambre, solo quería una bendita entrada, me
cambie me puse mi camiseta del centenario para tener suerte desde el primer
minuto del día, escuche en la radio que vendían entradas para occidente en el
estadio la Tomilla; Dios! Vivo en Socabaya, “el otro lado del mundo”, saqué mi
billetera y me dirigí al estadio, eran las 11y30 AM, escuchaba en las radios de
las diferentes casas sintonizar puras emisoras arequipeñas como nunca.
Llegue a la avenida independencia, había una gran congestión, decenas de
carros parecían hormigas, porque miraba hacia adelante y se veían más carros,
me baje y empecé a correr como loco a la independencia ya se veía un número
considerable de personas, era increíble faltaban más de 3 horas para empezar el
partido, llegue a la avenida principal antes de llegar al estadio, como siempre
se escuchaba a los revendedores gritando o graznando como cuervos para obtener
la atención de la gente para vender sus entradas, busqué a alguien conocido
para ver si tenían entradas, prefería pagarle a algún conocido que a un
revendedor, no encontré a nadie en primera instancia, me acerqué a un
adolescente para preguntar el precio, 60 respondió, en ese momento pensé en
quitarle la entrada e irme porque estaba distante de la gente ,por sacar
provecho de los verdaderos hinchas, no caería en esa situación, le compre la
entrada 3 veces más de su precio normal
Entre al estadio, mi corazón palpitaba fuerte y me empezaba a poner
nervioso cada grada que subía, por fin estaba dentro, no importaba todo lo que
había pasado antes solo quedaba disfrutar cada segundo hasta que empezara el
cotejo, llegue a la parte superior de la parte sur del estadio, se veía tan
majestuoso nunca me puse a ver detenidamente lo grande que era el estadio de la
UNSA y lo tan pequeño que se veía una persona en un lugar con capacidad de
45000 almas, el cielo estaba tan azul, las nubes despejadas, la gente
impaciente, era perfecto, era una final.
Me senté en la parte central, me encontré con dos amigos, la barra aún no
había llegado pero estadio estaba ocupado casi en un 60%, aún faltaban 2 horas,
que lento era todo, había olvidado llevar mi gorro con el apuro, sentí recién
el abrazador calor del sol arequipeño a la una de la tarde, así terminé
hablando con mis amigos todo el rato, de como tenía que hacer el equipo para
campeonar, quien debía jugar o como
llegarían ambos equipos, pidiéndole a los santos que el técnico Reynoso no
hiciera alguna locura de poner un jugador con pocos partidos en todo el año, o
bajo nivel, que nos había tenido acostumbrados en todo el año jugando con
nuestros sentimientos
Israel Zúñiga levantó trofeo el 2015
El equipo mistiano sumo segundo título y clasificó como Peru1 a la copa libertadores 2016
El momento había llegado, los equipos salían del campo, la afición coreaba
Arequipa una y otra vez, haciendo sentir su localía por el equipo rojinegro, se
sentía la alegría y la impaciencia al mismo tiempo, el partido empezó, fue una
batalla dura golpe a golpe marcaba el minuto 87 falta 3 minutos para acabar,
todos esperaban los penales, no podía creer que estábamos dejando pasar la
oportunidad en el tiempo reglamentario, la gente empezaba a imaginar una posible
derrota con los nervios, y fue cuando el centro delantero, logro cabecear tras
un rebote del equipo de cristal y entro al arco, fue mágico, vi desde mi
posición como entraba la pelota lentamente, como el portero no llegaba a
manotear el esférico, un gol lleno de alegría y sufrimiento por haber esperado
22 años de mi vida este momento, no pude evitar dejar caer una lagrima sobre mi
mejilla, que la limpie rápidamente por que era hora de reír y celebrar, más que
llorar, con toda una ciudad que lo merecía hace años, porque no en vano hay un
equipo de futbol al pie de un volcán.
fuentes:
Walther Astoquilca FOTO

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