sábado, 11 de junio de 2016

100 años de Pasión
En el centenario del club FBC Melgar, se coronó
Campeón ante un gran marco arequipeño

Ser hincha de un equipo de futbol es una sensación  que solo los amantes de este deporte podrán entender  y más aún si es de tu ciudad, soy  seguidor del Melgar desde que tengo uso de razón y pude sentir la alegría de todo un pueblo y afición ajeno a ganar títulos constantemente a pesar de ser un club con gran historia. Pero este año sería diferente se sentía esa mística desde el primer partido de presentación del año 2015, y así lo fue hasta el último partido, el más importante, el del título del campeonato, poco importó gastar hasta 3 veces el valor de la entrada por la mafia de los revendedores, melgar lo valía todo.

Amanecía en la ciudad de Arequipa no era un día cualquiera, 16 de Diciembre del año 2015, año del cumpleaños número 100 del club más representativo de la ciudad, el FBC Melgar, toda una ciudad estaba expectante del partido que rivalizaría contra Sporting Cristal de Lima, el positivismo estaba de nuestro lado habíamos empatado 2 a 2 en el partido de ida, las calles se sentía ese aroma a final de futbol, tensos, ansiosos por que sea 3:30 PM, solo quedaba esperar la hora de la fiesta, me levanté tarde a las 9 de la mañana quería esperar lo menos posible para el partido, lo curioso era que no tenía entrada, los movimientos de los revendedores evitaron que mucha gente se quedase sin boleto.

Las llamadas a mis amigos eran constantes para saber si tenían alguna entrada para vender, no tenía hambre, solo quería una bendita entrada, me cambie me puse mi camiseta del centenario para tener suerte desde el primer minuto del día, escuche en la radio que vendían entradas para occidente en el estadio la Tomilla; Dios! Vivo en Socabaya, “el otro lado del mundo”, saqué mi billetera y me dirigí al estadio, eran las 11y30 AM, escuchaba en las radios de las diferentes casas sintonizar puras emisoras arequipeñas como nunca.

Llegue a la avenida independencia, había una gran congestión, decenas de carros parecían hormigas, porque miraba hacia adelante y se veían más carros, me baje y empecé a correr como loco a la independencia ya se veía un número considerable de personas, era increíble faltaban más de 3 horas para empezar el partido, llegue a la avenida principal antes de llegar al estadio, como siempre se escuchaba a los revendedores gritando o graznando como cuervos para obtener la atención de la gente para vender sus entradas, busqué a alguien conocido para ver si tenían entradas, prefería pagarle a algún conocido que a un revendedor, no encontré a nadie en primera instancia, me acerqué a un adolescente para preguntar el precio, 60 respondió, en ese momento pensé en quitarle la entrada e irme porque estaba distante de la gente ,por sacar provecho de los verdaderos hinchas, no caería en esa situación, le compre la entrada 3 veces más de su precio normal

Entre al estadio, mi corazón palpitaba fuerte y me empezaba a poner nervioso cada grada que subía, por fin estaba dentro, no importaba todo lo que había pasado antes solo quedaba disfrutar cada segundo hasta que empezara el cotejo, llegue a la parte superior de la parte sur del estadio, se veía tan majestuoso nunca me puse a ver detenidamente lo grande que era el estadio de la UNSA y lo tan pequeño que se veía una persona en un lugar con capacidad de 45000 almas, el cielo estaba tan azul, las nubes despejadas, la gente impaciente, era perfecto, era una final.

Me senté en la parte central, me encontré con dos amigos, la barra aún no había llegado pero estadio estaba ocupado casi en un 60%, aún faltaban 2 horas, que lento era todo, había olvidado llevar mi gorro con el apuro, sentí recién el abrazador calor del sol arequipeño a la una de la tarde, así terminé hablando con mis amigos todo el rato, de como tenía que hacer el equipo para campeonar,  quien debía jugar o como llegarían ambos equipos, pidiéndole a los santos que el técnico Reynoso no hiciera alguna locura de poner un jugador con pocos partidos en todo el año, o bajo nivel, que nos había tenido acostumbrados en todo el año jugando con nuestros sentimientos

 Israel Zúñiga levantó trofeo el 2015













El equipo mistiano sumo segundo título y clasificó como Peru1 a la copa libertadores 2016

El momento había llegado, los equipos salían del campo, la afición coreaba Arequipa una y otra vez, haciendo sentir su localía por el equipo rojinegro, se sentía la alegría y la impaciencia al mismo tiempo, el partido empezó, fue una batalla dura golpe a golpe marcaba el minuto 87 falta 3 minutos para acabar, todos esperaban los penales, no podía creer que estábamos dejando pasar la oportunidad en el tiempo reglamentario, la gente empezaba a imaginar una posible derrota con los nervios, y fue cuando el centro delantero, logro cabecear tras un rebote del equipo de cristal y entro al arco, fue mágico, vi desde mi posición como entraba la pelota lentamente, como el portero no llegaba a manotear el esférico, un gol lleno de alegría y sufrimiento por haber esperado 22 años de mi vida este momento, no pude evitar dejar caer una lagrima sobre mi mejilla, que la limpie rápidamente por que era hora de reír y celebrar, más que llorar, con toda una ciudad que lo merecía hace años, porque no en vano hay un equipo de futbol al pie de un volcán.

fuentes:
Walther Astoquilca FOTO



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