El narcoterrorismo
A lo largo de los años el Perú fue azotado por un mal que no se sabía cómo
curarlo, el terrorismo, Los primeros brotes guerrilleros surgieron en el Perú
en los años de 1960, cuando el Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR) ,
grupo guerrillero fundado por Luis de la Puente Uceda iniciaron sus primeros ataques contra el
estado peruano, posteriormente tomarían más fuerza y denominada como la época
del “terror” los años 80’ hasta fines del año 2000, guerrilleros armados
comandados por dos grupos principalmente el MRTA y Sendero Luminoso, estos
querían tomar el control del estado peruano a la fuerza, maquillándose bajo la
ideología del comunismo, lo lamentable fue la innumerable pérdida de vidas
especialmente en la parte sierra del país, ya que el gobierno de esa época
liderada por el ex presidente Alberto Fujimori decidió erradicar de una vez por
todos a estos grupos guerrilleros que no solo atacaban esas ciudades si no
también empezaban a realizar terrorismo en diferentes ciudades del país
especialmente Lima por ser la capital, para esto mando al ejército peruano a
enfrentarlos, lo cual también dejó un saldo de vidas de muchos pobladores
inocentes, es decir la gente se sentía insegura por ambos lados, eran vulnerables al ataque
sin saber cómo reaccionar.
Las Fuerzas Armadas del Perú pudieron derrocar al líder del MRTA, Victor Polay Campos que produjo el fin
de este grupo, Sendero Luminoso fue gravemente debilitado por la captura de su
líder Abimael Guzmán en el año 1992 en una casa situada en Surquillo, además
con la operación Chavin de Huantar prácticamente se acabaría con esta época de
terrorismo en el Perú, provocando la huida de varios guerrilleros a la zona del
VRAEM (Valle del Río Apurímac, Ene y
Mantaro), pero esta huida los favoreció
en parte ya que hicieron una alianza con los narcotraficantes que localizaban
en ese lugar y que actualmente radican en esa zona, lanzando ataques
esporádicos como sucedió el pasado 9 de Abril horas antes de realizarse la
primera vuelta de elecciones electorales, algunas enfrentamientos se dieron a
posteriores pero eran efímeros como el secuestro de empleados de Camisea en
abril de 2012 o la muerte de los cabecillas 2 y 4, camaradas Alipio y Gabriel
en Agoto del 2013 y la captura de los camaradas Renán y Yuri quienes tomaron el
liderazgo ante las bajas de Alipio y
Gabriel , más el termino actual para estos guerrilleros después de la alianza
en el VRAEM es narcoterrorismo.
El VRAEM es un lugar con una alto índice de pobreza y desnutrición y es
actualmente el centro de actividad narcoterrorista, esta zona estaba prácticamente fuera de control del
estado peruano y, debido a este abandono, su actividad principal se encuentra
en los cultivos ilícitos de hoja de coca para la producción de cocaína, con el
apoyo financiero y logístico de los narcotraficantes y de Sendero Luminoso. Las
autoridades peruanas comenzaron a recuperar la iniciativa en el área mediante
el envío de 1.500 militares a finales de 2006 pero es insuficiente para manejar
a esta mafia organizada. Los gobiernos que pasaron después del 90 hasta el
actual gobierno de Ollanta Humala fracasaron ante el narcotráfico en el Vraem,
esta bomba de tiempo será la herencia para el próximo gobierno y, si no se
actúa con rapidez, podría destruir varias instituciones vitales para la
democracia, además de llenar las calles con víctimas del sicariato.
Se puso como meta erradicar diez mil hectáreas de coca.se consiguió solo
mil quinientas de las treinta mil hectáreas erradicadas en el Alto Huallaga.
Sin embargo, nunca se atrevió a ingresar al Vraem.
Ahora tampoco el estado actuó limpiamente o mejor dicho no todos “tiraron
del mismo coche”, cuando se descubrió que helicópteros de las FF.AA.
trasladaban cocaína hasta el Callao, el gobierno dispuso que la policía reasuma
el control interno del Vraem ya que el ejército estaba inmerso o mejor dicho
sobornado por estos grupos o al menos parte de ellos. Lamentablemente, esta
decisión no fue acompañada de recursos ni de la logística necesaria.
Después de muchas derrotas el gobierno entendió que se debía cambiar la
estrategia antiterrorista y, finalmente, en el 2012 se unificó la inteligencia
y las operaciones de la policía y de las Fuerzas Armadas bajo un solo comando,
el resultado fue muy positivo, Inexplicablemente se tiró por la borda todo lo
avanzado recalcando la teoría de posibles sobornos del narcotráfico. Ahora,
como hace cinco años, cada institución armada tiene sus propios planes
operativos y produce inteligencia a espaldas del otro. El costo de esto es la
reciente emboscada en Santo Domingo de Acobamba. La pregunta es como debería
actuar el siguiente gobierno, aunque la respuesta ya estuvo en la unión de las
FF.AA y la policía, la diferencia sería crear un grupo élite entre ambas para
evitar sobornos o hechos sospechosos, la
verdad es que debemos acabar cuanto antes con este problema cual fuese la
solución.
FUENTES:

