El pensamiento peruano
¿El futbolista nacional tiene miedo al triunfo?
Eduardo Ibañez
Que tan cierto es que somos una cultura baja en fortaleza mental, será
cierto que no solo va desde lo futbolístico, sino también desde la historia y
los años que fuimos reprimidos como colonia, tal vez influya mucho pero no es
determinante, varios países surgen con mentalidad fuerte a pesar de haber sido
colonia alguna vez en su historial.
No digamos que el fútbol es reflejo de nuestra cultura, porque no todos
pueden tener miedo a los objetivos en la vida, ¿entonces qué sucede?. Si
buscamos en la larga lista de la mayoría no de selección nacional también de
clubes a nivel nacional veremos que en su mayoría los jóvenes que mejor se
desenvuelven con la pelota son de estratos bajos, su picardía con el balón es
mejor que alguien mejor posicionado, pero la respuesta tampoco es privar a tu
talento nato de este deporte, solo porque no tuvieron la posibilidad de nacer
en una familia pudiente, si no re potenciarlos para que no caigan en las
debilidades de la vida como el lujo, soberbia, liberalismo, que vienen de la
mano con los contratos de trabajo que firman desde muy pequeños, es fácil que a
esa edad se sientan dueños del mundo y piensen que lograron todo, son pocos los
que tiene la ambición de querer ser mas, de buscar un éxito profesional más que
económico, que dicho sea de paso van de la mano pero muchos se estancan en la
primera parte, y terminan por seguir jugando en nuestro alicaído fútbol
nacional hasta la hora de su cese.
Luego al enfrentar a equipos internacionales, terminan chocando con un
realidad dura, que seguramente los hace sentir mal porque son seres humanos,
pero a la vez es muy volátil y a las
semanas siguen jugando en nuestros estadios y dando un círculo vicioso que se
repetirá el próximo año. Desde ahí van teniendo ese miedo al triunfo al no
querer ser mas, el dejar a tu familia, la comodidad de tu país, los amigos, la
comida y tantas cosas que limitan a un mente débil, pero no es del todo su
responsabilidad, el haber crecido en un entorno con pocas oportunidades y al
obtenerlo que te digan que no lo puedes disfrutar es muy complicado, ahí es
donde tiene que intervenir el rol del estado, apoyando a estos jóvenes
talentos, en diferentes países como Argentina ,Brasil, Uruguay, construyen centros de alto rendimiento para deportistas,
les ponen psicólogos, comida, estudio, seguridad económica no solo a el a su familia también, por lo cual su
responsabilidad principal es jugar a la pelota y se va formando un deportista
con valores y aspiraciones, por dar un ejemplo Colombia, actualmente potencia
en Sudamérica, compite a la par de un equipo argentino o brasileño, pero esto
no se dio por tener la materia prima que son los jóvenes, vienen trabajando
desde hace 20 años atrás, y ya desde unos años atrás están cosechando sus
éxitos con sus participaciones internacionales.
A eso debe enfocarse nuestro fútbol a dejar de pensar en dirigentes
egoístas que solo contratan extranjeros sin nivel a cambio de una comisión por
el traspaso a algún club, a dejar de ser “chichas”, darle la oportunidad a
estos chicos, no solo dándole la oportunidad de jugar si no de volverlos
personas profesionales en el deporte, con facilidades a su alrededor para que
no tengan tiempo de distraerse ahí empezaremos a ser competitivos, y
comenzaremos de dejar de tener miedo al triunfo, porque al rival que tengamos
al frente no lo veremos superior.
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