domingo, 24 de julio de 2016

El pensamiento peruano

¿El futbolista nacional tiene miedo al triunfo?
Eduardo Ibañez

Que tan cierto es que somos una cultura baja en fortaleza mental, será cierto que no solo va desde lo futbolístico, sino también desde la historia y los años que fuimos reprimidos como colonia, tal vez influya mucho pero no es determinante, varios países surgen con mentalidad fuerte a pesar de haber sido colonia alguna vez en su historial.

No digamos que el fútbol es reflejo de nuestra cultura, porque no todos pueden tener miedo a los objetivos en la vida, ¿entonces qué sucede?. Si buscamos en la larga lista de la mayoría no de selección nacional también de clubes a nivel nacional veremos que en su mayoría los jóvenes que mejor se desenvuelven con la pelota son de estratos bajos, su picardía con el balón es mejor que alguien mejor posicionado, pero la respuesta tampoco es privar a tu talento nato de este deporte, solo porque no tuvieron la posibilidad de nacer en una familia pudiente, si no re potenciarlos para que no caigan en las debilidades de la vida como el lujo, soberbia, liberalismo, que vienen de la mano con los contratos de trabajo que firman desde muy pequeños, es fácil que a esa edad se sientan dueños del mundo y piensen que lograron todo, son pocos los que tiene la ambición de querer ser mas, de buscar un éxito profesional más que económico, que dicho sea de paso van de la mano pero muchos se estancan en la primera parte, y terminan por seguir jugando en nuestro alicaído fútbol nacional hasta la hora de su cese.

Luego al enfrentar a equipos internacionales, terminan chocando con un realidad dura, que seguramente los hace sentir mal porque son seres humanos, pero a la vez es muy volátil y  a las semanas siguen jugando en nuestros estadios y dando un círculo vicioso que se repetirá el próximo año. Desde ahí van teniendo ese miedo al triunfo al no querer ser mas, el dejar a tu familia, la comodidad de tu país, los amigos, la comida y tantas cosas que limitan a un mente débil, pero no es del todo su responsabilidad, el haber crecido en un entorno con pocas oportunidades y al obtenerlo que te digan que no lo puedes disfrutar es muy complicado, ahí es donde tiene que intervenir el rol del estado, apoyando a estos jóvenes talentos, en diferentes países como Argentina ,Brasil, Uruguay, construyen  centros de alto rendimiento para deportistas, les ponen psicólogos, comida, estudio, seguridad económica no solo  a el a su familia también, por lo cual su responsabilidad principal es jugar a la pelota y se va formando un deportista con valores y aspiraciones, por dar un ejemplo Colombia, actualmente potencia en Sudamérica, compite a la par de un equipo argentino o brasileño, pero esto no se dio por tener la materia prima que son los jóvenes, vienen trabajando desde hace 20 años atrás, y ya desde unos años atrás están cosechando sus éxitos con sus participaciones internacionales.

A eso debe enfocarse nuestro fútbol a dejar de pensar en dirigentes egoístas que solo contratan extranjeros sin nivel a cambio de una comisión por el traspaso a algún club, a dejar de ser “chichas”, darle la oportunidad a estos chicos, no solo dándole la oportunidad de jugar si no de volverlos personas profesionales en el deporte, con facilidades a su alrededor para que no tengan tiempo de distraerse ahí empezaremos a ser competitivos, y comenzaremos de dejar de tener miedo al triunfo, porque al rival que tengamos al frente no lo veremos superior.


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